MALVINAS. EDUCACIÓN SIN MEMORIA

Autor: Iván Falcón, Evangelina Aceval, Nicolás Cardozo, Eduardo Gómez, Patricia Bernasconi.

Institución: Instituto de Formación Docente “José Manuel Estrada”.

Provincia: Corrientes Capital.

Introducción

El dos de abril de cada año se recuerda a los caídos en combate contra los ingleses en el conflicto bélico desarrollado en 1982, a través del cual se intentó recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas en el Atlántico Sur.

Desde hace años, y siempre para la fecha mencionada, las escuelas han realizado actos conmemorativos que, de una u otra manera, recuerdan la guerra de Malvinas. En los mismos, palabras como “pérdida”, “muerte”, “invasión”, “caídos”, “dolor”, “soberanía”, “recuperación” y “reconocimiento”, resuenan en los altavoces de los establecimientos educativos y se repiten una y otra vez, naturalizando un único sentido en la memoria de Malvinas: el del conflicto bélico y sus consecuencias en torno de la derrota.

Ahora bien, ¿es “la guerra” el único sentido que Malvinas puede adquirir en el imaginario colectivo?, ¿no se hace acaso presente, en esta forma tan difundida del recuerdo, una ausencia, un olvido, una invisibilidad, que convierte a Malvinas en un acontecimiento singular, completamente descontextualizado, reducido sólo al dolor de la derrota en un conflicto armado?, ¿por qué esto es así? y ¿cuáles son las consecuencias de esta memoria tan difundida?

Sostendremos en este trabajo que el relato de memoria más difundido, en la actualidad, sobre la temática en cuestión, es aquel que establece una clara disociación entre Malvinas y la última dictadura militar. De esta manera, cuando se recuerda el último golpe de estado, poco y nada se habla de Malvinas; el mismo fenómeno se da al momento de recordar la guerra, la dictadura queda desplazada como contexto de la misma.

Decíamos que quizá este relato de memoria sobre nuestro pasado reciente es el más generalizado a nivel social. Tal vez una aseveración de tales características sea apresurada. Por ello, en el presente trabajo nos abocamos a mostrar que, al menos, es la manera en que muchos adolescentes, entre 17 y 18 años recuerdan, hoy en día, Malvinas. Para lograr hacer visible esta memoria hemos realizado entrevistas en cuatro establecimientos educativos en la ciudad de Corrientes. El resultado muestra que, aproximadamente, un 90 % de los alumnos y alumnas asocian la palabra “Malvinas” sólo a la guerra, sin asociarla a la dictadura.

¿Es falta de información y educación lo que hace que sólo se recuerde la guerra, arrastrando como consecuencia una separación Malvinas, en tanto gesta patriótica, intento heroico de recuperación de la soberanía, y Malvinas, en tanto estrategia de ocultamiento de los crímenes de la dictadura, de “lavada de cara” del régimen militar, en tanto “último manotazo de ahogado” de un gobierno debilitado por el descrédito popular, producto de acciones aberrantes y de la implementación del terror como método para perpetuarse en el poder?

Las consecuencias de la extensión generalizada de esta manera de ver el pasado son eminentemente políticas. Reducir Malvinas a una gesta bélica, a la tragedia de una derrota, y no dar cuenta del contexto en el cual tuvo lugar implica tornar invisibles las responsabilidades, morales y penales, de aquellos militares que, en el poder, administraron la muerte. Implica también olvidar la responsabilidad social que tuvo gran parte de la sociedad civil, al haber avalado la guerra saludando el proyecto de recuperación de las islas del general Galtieri.

De esta manera, la memoria de la sociedad se va formando y forjando de una manera sistemática, sin profundas reflexiones sobre: ¿qué?, ¿cómo? y ¿por qué? pasó lo que pasó.

Qué deberíamos recordar pareciera ser por un lado tan doloroso y, por otro, tan engorroso, que da la impresión de que en estos 24 años la verdad sobre Malvinas evitó sistemáticamente ser contada o sacada a la luz. Cómo recordar Malvinas nos enfrenta directamente con la tarea de evaluar y tomar conciencia sobre lo que sucedió, y de cuál es la responsabilidad que como miembros de una sociedad democrática nos toca asumir en este hecho.

Hoy en día los Contenidos Básicos Comunes (CBC) no hacen mención a Malvinas, los diseños curriculares de la provincia tampoco, y los PEI de las escuelas correntinas parecen haber olvidado a toda una generación. De esta manera, la amnesia de la sociedad, la misma que supo ser contemplativa con la dictadura tras la manifestación en apoyo a la guerra en aquella plaza de Mayo de 1982, parece llegar hasta nuestros días. Este trabajo pretende ser un pequeño paso para dejarla definitivamente atrás.

I.- Malvinas. Comienzo de una disociación

El golpe militar que toma el poder el 24 de marzo de 1976, autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional”, se va a caracterizar por un empleo desmedido de la violencia estatal como metodología sistemática para terminar, a través del terror, con el reclamo social expresado en movimientos civiles, obreros y estudiantiles. A la supresión de los derechos políticos se sumó la tortura y desaparición de personas implementada a una escala nunca antes vista en la historia del país. Alrededor de treinta mil hombres, mujeres y adolescentes fueron asesinados y sus cuerpos enterrados en fosas comunes o arrojados al mar.

Los reclamos por violaciones a los derechos humanos comenzaron a hacerse escuchar paulatinamente tanto en el interior del país, a través de organismos abocados a la defensa de DD.HH., como también por los exiliados argentinos en distintos países. Debido a esto, en el año 1979 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos realiza un estudio en el país, con la autorización de la Junta Militar, para evaluar el estado de los Derechos Humanos en función de las denuncias existentes. A comienzos de 1980 se publica el informe de la Comisión, dándose a conocer resultados no esperados por el gobierno militar.1

A la mala imagen del régimen, producto de las denuncias sobre crímenes de lesa humanidad, se sumaron las protestas de los trabajadores estatales por la falta de resultados del plan económico.2 El descontento generalizado en la población, más los conflictos entre “duros” y “blandos”, internos a la Junta Militar, generó un debilitamiento del gobierno dictatorial basado en la pérdida de consenso popular en torno de las medidas adoptadas por el régimen.

El proyecto bélico de recobrar Malvinas, justificado desde el gobierno militar en tanto reclamo de soberanía sobre las islas, iniciado en abril de 1982, en medio del descontento social antes mencionado, cumplió la función de suprimir las diferencias ideológicas que dividían la sociedad, aunando a la mayor parte del pueblo bajo el objetivo patriótico de recuperar las islas del Atlántico Sur.

1 Andersen, Edwin. Dossier secreto. El mito de la “guerra sucia” en la Argentina, Bs. As., Sudamericana, 2000, p. 302, “El informe confirmó que los actos u omisiones de las autoridades argentinas durante los años 1975 a 1979 constituían numerosas y graves violaciones a los derechos humanos. La OEA dijo que esto afectaba los derechos a la vida, a la libertad, a la seguridad e integridad personal y a la justicia. Dijo que miles de personas desaparecidas habían sido asesinadas por las fuerzas de seguridad. Confirmó la aplicación alarmante y sistemática de torturas.”

2 Cfr., Nielsen, James. En tiempos de oscuridad 1976-1983, Bs. As., Emecé Editores, 2001, p. 240, “...una muchedumbre de estatales marcharon a Plaza de Mayo para informar a los ocupantes de la Casa de Gobierno y del vecino Ministerio de Economía lo que piensan de sus medidas. Huelga decir que la queja principal tuvo que ver con el congelamiento de los salarios del sector público que fue ordenado por el doctor Roberto Alemann. Debido a la marejada inflacionaria, sus sueldos ya son minúsculos...”

El once de abril la adhesión popular expresada en Plaza de Mayo da cuenta de la convergencia entre los intereses del pueblo y los de la dictadura. La aparición en la escena política de un “enemigo exterior”, representado por el gobierno inglés, desvió la atención de los aspectos más críticos del gobierno militar, la represión y el curso del programa económico, hacia el conflicto bélico desarrollado en el Atlántico Sur.

La figura del general Galtieri en el balcón de la Casa Rosada, vitoreado por una multitud en claro apoyo al proyecto militar, plantea la paradoja, mencionada por Federico Lorenz, de cómo era posible apoyar Malvinas y no apoyar, al mismo tiempo, a la dictadura.3 Comienza aquí una “asociación ilícita” entre sociedad y dictadura, asociación que con el correr de los años se tornará disociación, puesto que el “costo” de estar vinculado al régimen militar comenzó a hacerse demasiado alto en términos de reprobación social.

Para lavar sus culpas, la sociedad prefirió recordar una guerra que había salido, por arte de magia, de la mismísima nada.

3 Lorenz, Federico. “Mutilaciones. Los combatientes de Malvinas en la memoria nacional”, en El ojo mocho. Revista de crítica política y cultura, Bs. As., 2006, N° 20, p. 45.

II.- Memoria y olvido. Aspectos metodológicos

En un trabajo, como el aquí propuesto, centrado en la problemática sobre la memoria de Malvinas, resulta de gran importancia metodológica establecer el significado y extensión de las categorías de “memoria” y “olvido” que se emplearán en el análisis del tema en cuestión.

Con respecto al primero de ambos conceptos, la memoria debe comprenderse en tanto narración estructurada, depositaria de un sentido sobre los acontecimientos del pretérito. De esta manera, la dimensión lingüística, inherente a la memoria, implica pensarla siempre dentro de un marco social, en el cual se construye, forjando sentidos sobre el pasado para así poder operar sobre el presente.

Dado que la dimensión social, en la que se configura la memoria, no es un ámbito homogéneo ni armonioso, debemos afirmar que no existe una única memoria, sino que coexisten múltiples relatos vinculados entre sí a través de relaciones conflictivas. Este último aspecto, permite pensar que la dimensión social de la memoria es, a la vez, una dimensión política, en tanto aquello por lo que se lucha consiste en la posición hegemónica de un relato -sobre el pasado- en detrimento de otros.

Este vínculo conflictivo, que se da en el espacio social a partir del entrecruzamiento de diversos discursos sobre el pasado, encuentra en el Estado (y en sus aparatos ideológicos4) a uno de los actores con más poder y medios a su alcance, al momento de institucionalizar (oficializar) un relato de memoria.5

Otro de los conceptos que resulta pertinente utilizar, y por ello especificar su sentido y alcance, es la noción de “olvido”. En palabras de la socióloga Elizabeth Jelin, “...el olvido no es ausencia o vacío. Es la presencia de esa ausencia, la representación de algo que estaba y ya no está, borrada, silenciada o negada.”6

Si ponemos en relación el concepto de olvido que utiliza Jelin con el carácter plural de la memoria, podemos advertir que el olvido sólo puede ser denunciado como tal (ausencia o vacío), dentro de una narrativa hegemónica, a partir de la presencia de un discurso sobre memoria que, portador de otro sentido sobre el pasado, denuncia al primero sin gozar de una difusión amplia en la esfera pública. De esta manera, el olvido funciona como una “barrera” que imposibilita la circulación de otros relatos que asignan al pasado sentidos que no son los establecidos y aceptados por la “memoria oficial”.

En esta doble operación de “memoria oficial” y “olvido censor”, el Estado juega un papel importante, especialmente a través de los medios de comunicación y de la escuela. Es en esta última institución donde, a través de actos conmemorativos y de

4 Tomamos aquí este concepto en el sentido en que lo utiliza Louis Althusser.

5 Cfr., Jelin, Elizabeth. Los trabajos de la memoria, Madrid, Siglo XXI, 2002, p. 40

lineamientos curriculares generales (CBC), la “memoria oficial” encuentra espacio propicio para reproducirse y consolidarse.

El carácter político de la memoria sobre Malvinas, la que actualmente se encuentra vigente y extensamente difundida en las nuevas generaciones, se vuelve explícito en las consecuencias que su aceptación implica. Así, los sentidos del pasado, en torno de ese acontecimiento que dimos en llamar “Malvinas” giran en torno de la visibilidad o invisiblidad de la responsabilidad social, moral y hasta penal de aquellos actores políticos (los militares) que optaron por iniciar la gesta bélica y de aquellos actores sociales que apoyaron públicamente el proyecto de la dictadura.

6 Ibid., p., 28

III.- El estado actual de la memoria sobre Malvinas

Para dar cuenta del estado actual de la memoria sobre Malvinas hemos elegido una muestra centrada en un grupo generacional que no ha tenido la experiencia ni de la guerra, ni de la época: adolescentes entre 12 y 13 años, y entre 17 y 18 años.

Se ha empleado como herramienta de recolección de datos una entrevista-cuestionario, basada en una única pregunta bajo la siguiente formulación: “¿qué recordás sobre Malvinas?”. Se ha evitado mencionar, en la misma, la expresión “guerra de Malvinas” a efectos de no condicionar las respuestas. La formulación de una única pregunta nos pareció más aconsejable, puesto que de esta manera los alumnos y alumnas podrían moverse con cierta libertad en las respuestas y no verse tan “encorsetados” por un cuestionario más extenso.

Para llevarlas adelante se seleccionaron cuatro establecimientos educativos de la ciudad de Corrientes. Tres de nivel polimodal y una escuela EGB 3. Si bien en un principio la muestra se centró en el grupo de 17-18 años, pensamos que podría llegar a ser interesante contar con un ejemplo del último curso de la EGB, de manera tal de evaluar la continuidad o la ruptura del relato sobre memoria.

A continuación expondremos algunos datos que arrojaron las entrevistas. Como primera medida se señalarán las coincidencias mayoritarias y luego información aislada y aleatoria que ha sido recobrada como relevante:7

1.- Escuela N° 160 “Nuestra Señora de la Misericordia” (último año de la EGB 3)8

La representación de Malvinas gira de manera generalizada en torno de la guerra. Se destacan las siguientes ideas: a) las islas nos pertenecen; b) las malas condiciones en que se libró la guerra; c) la ubicación geográfica de las islas. En menor medida han hecho alusión a los soldados correntinos que participaron, y al carácter de “héroes” de los excombatientes.

2.- Colegio “Brigadier General Pedro Ferrer” (último año polimodal)9

La representación de Malvinas gira también de manera generalizada en torno de la guerra. Se destacan las siguientes ideas: a) la pertenencia de las islas; b) la muerte de los soldados y c) las malas condiciones militares. Se menciona también la participación de soldados correntinos. A diferencia de las entrevistas anteriores, casi no se mencionan datos geográficos referidos a la ubicación de las islas. Aparecen dos alusiones claras a la dictadura, una referencia a Malvinas como una gran mentira y dos comentarios sobre la imposibilidad de elección de los soldados.

7 Las entrevistas se encuentran clasificadas y adosadas al presente informe en la sección “Anexo”.

8 Las entrevistas correspondientes a esta escuela se encuentran foliadas bajo la denominación “A” en el Anexo.

3.- Escuela Normal “Juan Pujol” (último año polimodal)10

La representación de Malvinas gira también de manera generalizada en torno de la guerra. Se destacan las siguientes ideas: a) escasez de armamento; b) ubicación geográfica; c) pertenencia de las islas; d) malas condiciones militares y e) la muerte de los soldados. De manera aislada aparecen comentarios que mencionan la dictadura, la mentira de los medios de comunicación, los intereses económicos y la poca formación en las escuelas al respecto del tema.

4.- Escuela “Hipólito Irigoyen” (último año polimodal)11

La representación de Malvinas gira también de manera generalizada en torno de la guerra. Se destacan las siguientes ideas: a) gobierno militar; b) intereses económicos y c) la guerra como una “locura”. Esta escuela representa un caso particular. Si bien la idea de “guerra” es la más transitada, aparecen varios comentarios sobre el contexto militar de la dictadura. Por la coincidencia de las referencias es de suponer que los alumnos hayan realizado algún tipo de trabajo práctico o recibido alguna clase especial sobre el tema en cuestión. Sin embargo, esto no ha podido establecerse.

Conclusiones y conjeturas

Las entrevistas muestran que en un alto porcentaje (un 90 % aprox.) Malvinas es asociada meramente a un conflicto bélico. Surgen elementos asilados que no se condicen con esta afirmación, y ellos, precisamente, son referencias directas al gobierno militar. En algunos casos dichas referencias se encuentran acompañadas de algún tipo de juicio moral (como ser “una época oscura de nuestra historia”), pero, en buena parte, este aspecto sólo resalta como un elemento histórico más.

Las causas de la vigencia de este relato sobre la memoria, en donde Malvinas aparece en gran medida disociada del golpe militar, podemos encontrarlas en la falta de elementos que permitan un análisis crítico de la época y de la manera en que se construyó la memoria del pasado reciente. Los lineamientos generales de los CBC para polimodal carecen de referencias a estas temáticas. De la misma manera sucede con los CBC provinciales para la EGB.

Otro de los aspectos, que por razones diversas no hemos podido investigar en profundidad para el presente informe (por lo cual lo señalado estará en el orden de la conjetura), son los actos conmemorativos que se llevan a cabo en las escuelas el segundo día de abril de todos los años. En los mismos, de manera mayoritaria y

9 Las entrevistas correspondientes a esta escuelas se encuentran foliadas bajo la denominación “B” en el Anexo.

10 Las entrevistas correspondientes a esta escuela se encuentran foliadas bajo la denominación “C” en el Anexo.

11 Las entrevistas correspondientes a esta escuela se encuentran foliadas bajo la denominación “D” en el Anexo.

extendida, se hace hincapié en la “guerra”, en aspectos vinculados a la soberanía y en la condición de “héroes” de los soldados que combatieron. Sobre el contexto político de la dictadura militar nada se dice (o muy poca cosa). De esta manera, la escuela contribuye a reproducir y consolidar una representación sobre el pasado completamente despolitizada, que encubre las responsabilidades colectivas y penales en relación con el mismo.

IV.- La memoria de Malvinas en la currícula escolar. Una propuesta

Pensamos que luego de haber constatado la ausencia de contenidos en los lineamientos curriculares -quizá una de las causas de la continuidad del tipo de memoria que venimos analizando en el trabajo-, sería conveniente realizar una propuesta de contenidos mínimos para el espacio de “Formación Ética y Ciudadana”, a modo de contribución y como respuesta a la situación develada por la investigación.

Eje temático: Memoria social. Reflexión sobre su construcción

Fundamentación: Consideramos la inclusión del eje temático “memoria social”, dentro del espacio de Formación Ética y Ciudadana, de carácter urgente para el desarrollo de un proceso de construcción de memorias, más plurales, justas, responsables y esclarecedoras del pasado. La propuesta surge a partir del presente trabajo de investigación, que arrojó como resultado un importante desconocimiento por parte de alumnos y alumnas acerca de la realidad y el entrecruzamiento de los hechos acontecidos durante la última dictadura militar y la guerra de Malvinas.

Formulación de objetivos o expectativas de logros:

- Garantizar por medio de la transmisión de conocimientos de hechos históricos, sucedidos en el régimen dictatorial, la conciencia colectiva de los efectos de los mismos.

- Lograr que los alumnos y alumnas desarrollen una reflexión sobre los modos en que la memoria se construye, a fin de comprender las representaciones vigentes sobre el pasado, a efectos de entender el presente y proyectar el futuro.

- Traer al presente el pasado reciente sin temor a hablar, y contribuir con la justicia para llegar a la verdad de los hechos que aún no se han aclarado.

- Lograr producciones personales, reflexivas y comprometidas para que el “Nunca Más” sea moneda corriente en nuestra cultura democrática.

Criterios de Evaluación:

- Síntesis

- Análisis

- Comprensión de textos

- Capacidad de relación con la actualidad

- Calidad de la información (qué recolectaron y de dónde)

- Desempeño grupal

- Evaluación individual y grupal de los aspectos críticos

- Capacidad para generar debate

Contenidos:

- Golpe militar de 1976

- Guerra de Malvinas

- La memoria sobre la dictadura en los ´80. La “teoría de los dos demonios”

- Juicio de las Juntas

- Levantamiento “carapintada”

- Leyes de Obediencia Debida y Punto Final

- Indultos

- La memoria sobre la dictadura en los ´90. El olvido a través de la impunidad

- Finalización del servicio militar (muerte del soldado Carrasco)

- Privatizaciones en los ´90

- Ley Federal de Educación

Conclusión

Sabemos que en la sociedad se encuentra la memoria, aquella que nos traslada hasta lo más oscuro de nuestras experiencias anteriores y presentes. Pero la memoria no sólo es de uno y de sus vivencias, también está aquella a partir de la cual nos permiten recordar, aquella que no nos dejan contar, aquella que nos hicieron callar.

Hoy podemos hablar de la construcción de la memoria que, como sociedad, venimos teniendo desde que nos impusieron un régimen dictatorial, la aplicación de un sistema económico, una guerra como salida de todas estas atrocidades y una democracia que no está ausente de la crisis cultural educativa. Hoy en los colegios podemos apreciar la escasa información sobre Malvinas, sobre el golpe, sobre el presente y el lugar de los responsables de aquellas atrocidades en nuestro país actual. Nosotros, estudiantes actuales, hemos sido, y somos, muñequitos de prueba de la Ley Federal de Educación. Quedamos atravesados por una memoria a medias, incompleta, no vivida y mucho menos transmitida. Hoy Malvinas aparece como una guerra de la que todos los argentinos nos lamentamos, aunque no hayamos estado allí. Pero, ¿es esto suficiente para el reconocimiento de nuestros soldados? También víctimas del vaciamiento cultural de la dictadura, y aún de la democracia, marginados, olvidados, no reconocidos por su humanidad, sino por su pena en la sociedad, acallados luego por su lucha y acusados por el olvido. Pero esto no sólo es el producto de una guerra que, como sabemos, deja huellas irreparables en la memoria de los que la vivieron en carne propia. Esto es además producto de un atentado a la educación, primero prohibiendo las palabras, la lectura, quemando libros y luego, en democracia, aprobando una ley que privatiza y vacía de contenidos a la escuela, promoviendo así una sociedad vacía y sin historia, en la cual los responsables de las grandes atrocidades de fines de los ´70 puedan moverse con tranquilidad en las calles, sin miedo a ser juzgados o condenados, ni siquiera por la sociedad en la que viven.

Aquello que no se recuerda no molesta y aquello que no molesta permite dominar. De esta manera deseamos que todo lo que aquí señalamos no siga reproduciéndose. Que se imprima un giro, y que éste comience por las escuelas. Son las nuevas generaciones las que resguardarán la democracia del país. A ellas, como futuros educadores, es a quienes debemos preparar. A ellas, para que, viviendo el presente, puedan vivir el futuro. Sólo así podremos construir una memoria amplia, plural, enfrentando el fantasma del miedo y contando las verdades que nos han forzado a olvidar

Bibliografía

Andersen, Edwin. Dossier secreto. El mito de la “guerra sucia” en la Argentina, Bs. As., Sudamericana, 2000.

Lorenz, Federico. “Mutilaciones. Los combatientes de Malvinas en la memoria nacional”, en El ojo mocho. Revista de crítica política y cultura, Bs. As., 2006, N° 20.

Nielsen, James. En tiempos de oscuridad 1976-1983, Bs. As., Emecé Editores, 2001.

Romero, Francisco. Culturicidio. Historia de la educación argentina (1966-2004), Resistencia, Librería de la Paz, 2005.

Sarlo, Beatriz. Tiempo pasado. Cultura de la memoria y giro subjetivo. Una discusión. Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2005.

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