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3 de MAYO - DIA DE LA CRUZ DE LOS MILAGROS


La tradición nos habla de un milagro ocurrido en fecha cercana a la fundación. La circunstancia del mismo sería la siguiente:
Los españoles construyen un fuerte en Arazaty que les sirve de base para la exploración del lugar y de su preparación para una futura ciudad. En cercanías al asentamiento los conquistadores colocan una cruz armada con dos trozos de urunday. Unos grupos de aborígenes atacan a los españoles quienes se ven forzados a quedarse en el fuerte y luchar para salvar sus vidas. Los aborígenes, que no pueden vencer a un puñado de hombres, e interpretando que la cruz sería el hechizo que los protege, procuran incendiarla. Pero, oh prodigio, aunque insisten una y otra vez, la cruz no entra en combustión. El milagro de la cruz consistiría entonces en la incombustión de la misma.
En los detalles del acontecimiento milagroso la tradición ya no es tan unánime, pudiéndose hablar de varias tradiciones. Porque a la incombustión una tradición agrega que un rayo habría acertado y matado a los incendiarios aborígenes por lo que el resto habría interpretado una intervención divina en favor de los españoles; y en definitiva a favor de la paz. Otra tradición, en vez de un rayo, habla de un "tiro de arcabuz", el que habría sido interpretado como un rayo, procedente igualmente de la divinidad.
A lo largo de nuestra historia son muchos los que han pensado que el milagro -más que la presencia de un rayo, de un arcabuz, y de la misma incombustión- sería la paz; o sea, la posibilidad de que españoles, criollos y aborígenes pudieran establecer progresivamente una convivencia ¡con muchas dificultades! pero hacia una progresiva pacificación.


El valor de la Cruz.- La cruz es un símbolo importante en sí mismo. Resume la fe en Jesucristo como Hijo de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, que dio su vida por nosotros en el árbol de la cruz y luego resucitó de entre los muertos. La cruz es símbolo no solamente de sufrimiento y dolor sino también de vida y de resurrección. Esa es la razón por la cual todos tenemos una cruz en nuestras casas; y el por qué colocamos cruces en los cementerios: por la esperanza de vida nueva, de resurrección.
La Cruz de los Milagros, como toda cruz tiene ese primer sentido. Pero además, la Cruz de los Milagros es una reliquia, al tratarse del madero bajo cuya sombra nace y crece la ciudad de Corrientes. Por ese solo motivo la Cruz merece cuidado y respeto. Se la llama también "la cruz fundacional" porque se trataría, según algunos, de la plantada con motivo de la fundación de la ciudad. Más allá de si corresponde a la verdad histórica o no, para nosotros los correntinos es "fundacional" en cuanto inspira un sentir común (junto con la Virgen de Itatí) y simboliza la primera evangelización.
Y en cuanto a la palabra "milagro" habría que recordar que a muchos favores divinos e intervenciones de la providencia son llamamos milagros (en sentido amplio). Así decimos que, por ejemplo en un accidente, "nos salvamos de milagro" sin intención de afirmar la suspensión de alguna ley natural por parte de Dios. Porque un milagro (en sentido estricto) es, precisamente,la suspensión de una ley natural. Cuando hablamos de la Cruz de "los Milagros", nos estamos refiriendo a todos los beneficios, gracias e intervenciones de la providencia, que con toda razón, podemos llamar MILAGROS (aunque no hayan leyes naturales suspendidas).


Luminarias y procesión.- Cada año, el 3 de mayo, los correntinos tenemos la dicha de celebrar la fiesta de la Cruz de los Milagros. En las vísperas (día 2), cuando empieza a caer la noche, se practica las LUMINARIAS: en nuestras casas encendemos siete velas por "las siete puntas" de la ciudad de Corrientes y para honrar la Cruz que la protege. En realidad no importa si se encienden siete o menos (algunas familias encienden tres: o por la Santísima Trinidad, o por la fecha de la fundación de la ciudad). Lo interesante es participar y continuar con una tradición que tiene su significado. En efecto, las velas encendidas nos recuerdan a Cristo, que es la luz del mundo; nos recuerdan los días en que no existía la luz eléctrica y la gente encendía velas y faroles por donde iba a pasar la procesión y así iluminar el camino.
El 3 de mayo participamos con entusiasmo de las distintas celebraciones, especialmente de la procesión y posterior misa.
Hace unos años que la auténtica Cruz no es sacada de su retablo por una cuestión de preservación. Aunque se encuentra en buen estado debemos cuidarla: es el madero histórico que las próximas generaciones tienen el derecho de contemplarla y de seguir creciendo a su sombra. Pensemos que se trata de, nada más y nada menos, que de la cruz que acompaña la historia de la ciudad de Corrientes desde sus comienzos; se trata de un madero con una ya larga historia.

Traslado de la Cruz

Para salvar la cruz de los ataques de tribus nómadas, y para tenerla un poco más cerca, pueblo y autoridades la trasladan al Solar actual el viernes 10 de marzo de 1730 (a las 3 de la tarde). Para cobijarla construyen una primera capilla. Por el deterioro de ésta en 1808 se inaugura una nueva. Casi cincuenta años después se mejora esa capilla y se le agrega algunas cosas, como por ejemplo un campanario.

El Curato de San José.- El 19 de diciembre 1825 la autoridad eclesiástica con sede en Buenos Aires crea el Curato (parroquia) de San José que luego es aprobado en Corrientes por el gobernador Pedro Ferré el 10 de marzo de 1826. Se proyectaba la construcción de un templo para el Curato de San José, pero provisoriamente se le asigna como sede la Iglesia de la Cruz de los Milagros. En efecto, en el primer libro de bautismos de San José (que está en la Cruz) dice: "El día quince de marzo de 1826 yo el Dr. Don Vicente Fernández Blanco, Cura Rector, Vicario y Juez eclesiástico del Curato de la feligresía de San José, bauticé solemnemente en la Iglesia de la Cruz de los Milagros (asignada provisionalmente por iglesia parroquial de dicha feligresía) a ..." (Libro I, pág. 1). Pero la parroquia "San José" nunca tuvo templo propio. Y el 3 de diciembre de 1872 es suprimida; en efecto, en ese fecha se cierra el registro de los bautismos y los libros son entregados a la Iglesia Matriz (hoy Catedral).
En el tiempo del Gobernador Ferré se anexa al Santuario de la Cruz de los Milagros un cementerio. Es clausurado casi al mismo tiempo que el Curato mencionado.
Debido a la importancia de la Cruz de los Milagros en la vida de la ciudad de Corrientes el Gobernador Ferré inaugura el Monumento a la Cruz de los Milagros el 4 de mayo de 1828, el mismo que actualmente se encuentra en la bajada del puente General Manuel Belgrano.


El templo actual.- El 3 de mayo de 1888, durante la celebración del tercer centenario de la ciudad de Corrientes, se coloca la piedra fundamental del templo actual. Este es bendecido y consagradoel sábado 5 de junio de 1897 por el Obispo de Buenos Aires, Monseñor Uladislao Castellanos.
Debido al deterioro de la construcción desde 1907 a 1911 la Cruz es guardada en la Iglesia Matriz (hoy Catedral).
El 3 de febrero de 1910 el Papa Pío X crea la Diócesis de Corrientes que abarcaba toda la Provincia y el territorio nacional de Misiones. El 4 de junio del año siguiente Luis María Niella es consagrado primer obispo de Corrientes. Una de sus primeras decisiones es la refacción del templo y el traslado de la Cruz. En una carta pastoral a toda la feligresía Niella dispone que "el (domingo) 3 de septiembre, a las 3 ½ p.m., en solemne i grandiosa procesión, rezando el santo rosario, i sin banda de música, ni repiques, ni ruidos extraños, sea trasladado nuestro lábaro santo acompañado de todo nuestro clero secular i regular i de todos los fieles de esta ciudad". Además, en dicho Auto, el Obispo pedía oraciones por la nueva Diócesis y por sus intenciones. (Primer Libro de Decretos, pág. 7, 31 de agosto de 1911)
El templo contaba con dos hermosas torres y una cúpula. Pero allá por 1912 son derribarlas por el peligro de derrumbe. En su estado actual el templo carece del esplendor de los primeros tiempos de su inauguración.
El 1 enero de 1914 comienza a funcionar la parroquia La Santísima Cruz de los Milagros que el 19 diciembre del año anterior creara el mismo Niella.

La Cruz y la Virgen de Itatí.- Las dos grandes devociones de los correntinos católicos son: a la Cruz de los Milagros y a la Virgen de Itatí. De hecho, la cruz está incluida en el escudo de la Provincia y en el de la Municipalidad; y la imagen de la Virgen de Itatí se encuentra por todos lados: en las casas de las familias y en casi todas las oficinas públicas.
Del 8 al 20 de julio de 1900 la imagen auténtica de Ntra. Sra. de Itatí es trasladada en barco hasta la ciudad de Corrientes para su coronación pontificia. Es depositada y venerada en la Iglesia Matriz (la actual Catedral). El 16 de julio, por la mañana, es traída hasta el atrio de este templo de la Cruz. Ese día, en solemne ceremonia, el obispo Rosendo de la Lastra y Gordillo deposita la corona, bendecida por León XIII, sobre la cabeza de la imagen. Este templo, construido para cobijar el madero de la Cruz de los Milagros, tiene el privilegio de ser la sede de la coronación pontificia de la Imagen auténtica de la Virgen de Itatí.

LAS CAUTIVAS CORRENTINAS


La invasión
En la mañana del 13 de abril de 1865 una escuadra compuesta por cinco vapores de guerra paraguayos - Al mando del comandante Pedro Ignacio Meza, se trataba de los vapores Tacuarí (insignia, José María Martínez), Igurey (Remigio del Rosario Cabral), Paraguary (José Alonso), Marqués de Olinda (Ezequiel Robles) e Iporá (Domingo Antonio Ortiz)- seguidos por otros barcos de transporte con entre 2500 y 4000 hombres a bordo, navegó aguas abajo hasta la altura de la "columna fundacional" (hoy equivalente al puente interprovincial general Manuel Belgrano), donde viró aguas arriba.
Tras un combate los vapores paraguayos capturaron el vapor 25 de Mayo, que se encontraba en reparaciones, mientras la tripulación reducida del vapor Gualeguay, atracado a dos cuadras y en desarme, se atrincheró en los pedregales de la costa y sostuvo un violento tiroteo con las fuerzas de desembarco despachadas por el Marqués de Olinda, hasta que se retiró al centro de la ciudad.
La escuadra invasora abrió fuego sobre la ciudad "con bala y metralla"3 - Testimonio de Pedro Igarzábal - mientras que el gobernador de Corrientes, Manuel Ignacio Lagraña intentaba organizar la defensa con la única compañía de la Guardia Nacional existente (unos ciento veinte hombres), los marinos sobrevivientes y voluntarios. Al siguiente día se sumó una segunda división paraguaya de cuatro mil infantes enviados desde Paso de la Patria, por lo que Lagraña decidió retirarse hacia San Roque.

Ocupación

Los ocupantes pusieron al frente de la provincia un gobierno títere integrado por Teodoro Gauna, Víctor Silvero y Sinforoso Cáceres - Silvero y Cáceres fueron fusilados tiempo después por orden de Solano López -Coincidente con otros historiadores y testigos de la época (Pedro Igarzábal, Gregorio y Juan Vice
Por su parte, el historiador Antonio Emilio Castello afirma en su libro Historia ilustrada de la provincia de Corrientes que "La ciudad de
Corrientes arrastró una miserable existencia sumida en el temor de las delaciones, de los atropellos y del cautiverio en las cárceles paraguayas. Un día los invasores llevaron a cabo una feroz matanza de indios chaqueños en las calles de Corrientes. Los pobres indígenas vendían desde hacía años leña y pasto, de casa en casa, y como algunos de ellos se negaron a recibir papel moneda paraguayo, fueron exterminados a sablazos y balazos en pleno día".nte Pampín, los investigadores Manuel Florencio Mantilla y Hernán Félix Gómez) Wenceslao Domínguez en su ensayo histórico La toma de Corrientes afirma que en la ciudad ocupada "La menor sospecha era suficiente para el juicio sumarísimo si lo había, y el más leve motivo de patriotismo argentino era castigado con la pena de muerte. Sería largo detallar las condiciones de la tétrica ida en Corrientes; y además, es también bastante conocida"
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Rehenes

A la una de la madrugada del martes 11 de julio de 1865 soldados paraguayos a las órdenes directas de un oficial apellidado López, bajo el mando del brigadier Wenceslao Robles y siguiendo instrucciones de Francisco Solano López, secuestraron de sus casas y llevaron arrestadas a los calabozos del Cabildo correntino en la calle Libertad a cinco damas de la alta sociedad correntina cuyos maridos estaban ausentes, todos partidarios del gobernador depuesto Manuel Ignacio Lagraña y la mayoría de ellos oficiales liberales partidarios de Bartolomé Mitre y partícipes de la defensa de Corrientes.

Una de ellas fue María Encarnación Atienza de Osuna, secuestrada en su casa de Tucumán entre Libertad y 25 de Mayo donde se encontraba con sus dos hijos, Pedro y Ricardo.
Las restantes eran:
  • § Su prima Carmen Ferré Atienza (-1899), hija de Manuel Antonio Ferré Alsina (1798-1874) y de su amiga Jacoba Plaza, esposa del mayor Manuel Cabral. fue detenida en su casa de San Juan 570, en diagonal al Teatro Vera. Tras rogar a sus captores consiguió que la dejaran llevar con ella a su hijo de dos años. Margarita Atienza Sánchez Corriendo (1800-1880, hija de Nicolás Atienza e Isabel Sánchez Corriendo), sobrina del ex gobernador de Corrientes, Pedro Ferré, esposa de su primo el coronel Fermín Alsina y Atienza (1823-1878), hijo de Ángel Esteban Alsina (Buenos Aires,1786-Corrientes, 1824) cabildante y regidor, y de Encarnación Atienza (1794-?). Se encontraba sola con sus dos hijas y cinco hijos en su casa en esquina sobre la calle Libertad y Buenos Aires, en diagonal a la Plaza Mayo. Llevó al cautiverio a su hija Carmen, aún un bebe de pecho.
  • § Toribia de los Santos, esposa del sargento mayor Desiderio Sosa, comandante del Batallón Primero de Corrientes, que él mismo había organizado. Fue secuestrada en su casa de la calle Julio entre Córdoba y Catamarca, donde se encontraba con sus hijos Fortuno, Deidamia, Clotilde y Virgilia.
  • La última fue Victoria Bar, esposa del hacendado Alejo Ceballos, quien aportaba ganado al ejército y compartía la filiación política de los demás esposos de las cautivas. Al momento del secuestro su esposo estaba en la estancia de San Lorenzo. Victoria Bar fue detenida en su casa de la calle Julio entre Córdoba y Catamarca, frente mismo a la de Toribia de los Santos, donde se encontraba con sus dos hijos Alfredo y Victoria y su anciano suegro, Alejo Felipe Ceballos.
  • Ya anciana, Victoria Bar se convertiría en cronista de los hechos:"nos llevaron al antiguo
  • Cabildo y nos sumergieron en un horrendo calabozo. Allí ya estaban encerradas en calabozos inmundos las señoras del coronel Alsina, del coronel Sosa, la señora de Manuel Cabral y la señora de Osuna.
  • Jacoba Plaza de Cabral había podido esconder entre sus ropas la imagen de la Virgen de la Merced, santa patrona de la Ciudad de Vera, de la cual todas las mujeres eran devotas. Una vez reunidas, prometieron a la Virgen de la Merced que si regresaban con vida, lo primero que harían cuando pisaran suelo correntino sería caminar hasta la iglesia para agradecer su suerte, aún incluso antes de saludar a sus familiares.
  • Tras ser interrogadas para conocer el paradero de sus maridos, fueron trasladadas inicialmente a la prisión de Humaitá. Siguiendo el relato de Victoria Bar "De allí (Humaitá) nos condujeron a un punto que se denomina Guardia Tacuara. Desde este punto en carreta nos llevaron al pueblo de San Juan caminando día y noche. En San Juan estuvimos dos años."Allí se les comunicó "que no podía mantenernos ni vestirnos y que nos alimentáramos como nosotros pudiéramos hacerlo. A los dos años nos trasladaron a Caá Pucú y nos estacionaron durante un año".
  • Ante la falta de carretas, de Caá Pucú partieron a pie, a razón de cuatro leguas por día y alimentadas por naranjas agrias, sirviendo de descubierta al ejército en retirada:"Ya sin calzados, marchábamos de la manera más penosa sobre pedregullo. Los arroyos lo pasábamos lo mismo a pie. Algunas veces con el agua hasta el cuello, a pesar de mi gran estatura". De Paso Ezcurra siguieron en iguales condiciones rumbo a Caá Cupé:"Después de una penosa peregrinación, contemplando todos los crímenes imaginables y todos los excesos, fuimos trasladadas a Caá Cupé, Quindí, Itacurubí y Ajó. De allí por montes terribles a Villa Rica y recién al finalizar el cuarto año de cautiverio fuimos entregadas en Asunción ante el júbilo de encontrarnos con gente amiga y después de soportar todos los vejámenes".
Pese a las duras condiciones de cautiverio, fueron respetadas en su honor de acuerdo con una orden de Francisco Solano López. En Asunción fueron pronto librada por las fuerzas brasileñas y restituida a Corrientes excepto Toribia, quien falleció en cautiverio.
El 5 de septiembre de 1869 regresaron a Corrientes y según su promesa se dirigieron a la iglesia de la Merced dando gracias por su regreso.
Como un homenaje póstumo, un grupo de correntinos buscó y consiguió que sus restos sepultados en distintos puntos del cementerio San Juan Bautista fueran trasladados en 2007 a la iglesia que las vio regresar con vida.

Traslado de los restos de las cautivas

La Cámara de Diputados aprobó la “Declaración de Interés” el traslado de los restos de “Las Cautivas” desde el Cementerio San Juan Bautista hasta la Iglesia La Merced.
La autora de la iniciativa aprobada en Diputados por unanimidad, fue de la Presidenta Josefina Meabe de Mathó, quien es descendiente directa de dos de las cinco damas que fueron tomadas como rehén –durante cuatro años- por las tropas paraguayas en épocas de la denominada “Guerra de la Triple Alianza”.
Se trata de las señoras Carmen Ferré de Alsina y Encarnación Atienza de Osuna (ascendientes de Josefina Meabe, hija de “Rosita” Ferré) quienes junto a Victoria Bart de Ceballos, Jacoba Plaza de Cabral y Toribia de los Santos Sosa – conocidas comúnmente como “Las Cautivas Correntinas”- fueron héroes que marcaron un hito en la historia argentina

La declaración

La declaración formal de la Cámara de Diputados de la Provincia de Corrientes dice lo siguiente: Se declara: “De Interés para esta H. Cámara”, el traslado de los venerables despojos de las Heroicas Matronas Correntinas: Victoria Bart de Ceballos, Carmen Ferré de Alsina, Jacoba Plaza de Cabral y Encarnación Atienza de Osuna y la urna-cenotafio de Toribia de los Santos Sosa – “Las Cautivas Correntinas”- desde el Cementerio “San Juan Bautista” al Santuario de Nuestra Señora de La Merced, Patrona Jurada de la ciudad de Vera de las Siete Corrientes que se realizará el día 8 de septiembre de 2007 a las 9 horas”.
Fue asi que a las 09.00 horas comenzo el traslado de los restos de las cautivas desde el pórtico del Cementerio “San Juan Bautista” tomando por las calles Elías Abad- Av 3 de Abril-La Rioja-9 de Julio – paso por el Museo Histórico de la Provincia – Mendoza-Av Costanera Gral San Martín-Buenos Aires y Santuario de Nuestra Señora de La Merced.
La ciudadanía acompaño de a pie la cureña desde la intersección de Av Costanera Gral San Martín y calle Buenos Aires hasta el Santuario de Nuestra Señora de La Merced con las campanas echadas a vuelo.
La Comisión de Honor y la Comisión de Homenaje recibieron a las Cautivas en el atrio, tras lo cual se realizo el oficio litúrgico previo a la inhumación en el Mausoleo.

LOS INDIOS GUARANIES

LOS COMIENZOS:

La historia comienza con dos hermanos mellizos llamados Tupí y Guaraní. Estos hermanos se casaron pero sus esposas no se llevaban muy bien y peleaban todo el tiempo y no tuvieron más remedio que separarse. Cada uno comenzó un nuevo pueblo pero a pesar de pasar el tiempo siguen siendo muy parecidos en su lengua, en sus constumbres. Así cuentan los guaraníes sobre sus orígenes. Los guaranié se asentaban en el sur de brasil, el este de Bolivia y Paraguay y noereste de Argentina; cuando aún no habían llegado los conquistadores. Algunos incluso llegaron hasta cerca del actual Buenos Aires y el Delta del Paraná. Se los llamaba chandules y otro grupo llego hasta el Chaco Boliviano denominándolos chiriguanos. Se calcula que cuando llegaron los españoles en el siglo XVI al Paraguay eran unos 1.500.000 en total en todo el territorio.
Las relaciones con los otros grupos en algunos casos eran hostiles pero en otros pacíficas. Llegaron a dominar a muchos grupos, como es el caso, como el caso de los Chanés. Su lengua fue aprendida por diferentes pueblos y fue util para usarla en los intercambios y el comercio y con el tiempo se convirtió en la lengua general conocida por las tribus del sur del brasil, Paraguay, este de Bolivia y noreste argentino.
Debido a las migraciones se fueron instalando en lugares diferentes y así con el paso del tiempo si bien conservaron parte de sus costumbres fueron adquiriendo otras y tejiendo un historia propia. Hoy los principales grupos son los chiriguanos y los cainguá. Los chandules desaparecieron al poco tiempo de instalados los españoles.
Los Cainguá no fueron incorporados bajo las misiones jesuíticas ni por las encomiendas españolas. Su nombre significa "del monte". Se reconocen tres grupos principales:
  • Mbyá: que habitan el sur de Brasil, Paraguay y Misiones en Argentina. Estos tuvieron menos influencia de los europeos.
  • Chiripá: del sur de Brasil y Paraguay.
  • Paí-kaiová: también del sur de Brasil y Paraguay.
  • SU ECONOMÍA:

Los guaraníes viván en zonas selváticas. Estas zonas son muy difíciles para obtener el alimento debido a que los recursos se hallan muy disperos. No hay grandes animales para cazar y no son suelos fértiles para permitir una agricultura intensiva porque tienen una gran cantidad de arcilla. Si los suelos quedan al descubierto se erosionan con mucha facilidad. Utilizaban un sistema especial para cultivar que se llama roza y quema. Este sistema consiste en cortar los árboles en una pequeña parcela de tierra y luego se quema. Con ayuda de un palo hacía un agujero para plantar las semillas. La ceniza fertilizaba el suelo.

Este sistema está perfectamente adaptado a este tipo de vegetación. Si se usara el arado, rápidamente la tierra quedaría inservible para la agricultura. Luego de usarla debían buscar nuevas tierras para volver a cultivar por esta razón los grupos no eran muy numerosos y se movían con cierta frecuencia.

Cosechaban muchas variedades de maíz, mandioca, batatas, zapallos, porotos, maníes, ananás, papayas, sandías y caña de azúcar. Cultivaban otros vegetales no destinados a su alimentación sino para fabricar sus ropas como el algodón, tabaco para sus ceremonias religiosas, hiernas medicinales para curarse y arbustos para obtener semillas para sus collares.

Las tierras donde cultivaban pertenecían a toda la aldea y comunidad. Por lo tanto los trabajos se hacían en grupo y los parientes se ayudaban entre sí. Los hombres se encargaban de limpiar los terrenos y las mujeres geneneralmente se decicaban a la siembra.

Recolectaban de la selva frutos silvestres, palmitos, piñones como el "pino Brasil" o Araucaria y tubérculos. Extraían de las selva los materiales para fabricar sus utensilios como ramas para sus flechas, fibras vegetales para confeccionar sus canastos, y frutos para extraer colorantes para sus pinturas. También recolectaban la yerba mate para tomar el conocido "mate" de argentina. Es una costumbre guaraní que pasó a los españoles y que hoy en día se conserva.

Otros alimentos que conseguían eran huevos de perdices y de patos, miel de avispa, larvas de mariposa y escarabajos que se preparaban fritos.

No poseían animales domésticos aunque podían mantener en corrales a pecaríes, patos, loros y coatíes.

Cazaban usando flechas y trampas pecaríes, tapires, carpinchos, coatíes, ciervos, tortugas, iguanas, yacarés y aves. Sus métodos de caza eran muy variados y dependían de la pieza a cazar. Podían usar arcos y flechas muy largos Las puntas de flecha para cazar aves eran mochas. Los jóvenes y niños usaban arcos que arrojaban bolitas de arcillas dura. Las lanzas arrojadizas y mazas de madera dura se usaban para rematar a los animales caídos en sus trampas. Éstas eran muy ingeniosas y variaban desde lazos que al pisarlo el animal quedaba colgado de un árbol hasta un tronco que caía sobre el animal aplastándolo.

Pescaban sábalos, pirañas, anguilas, bagres y otros peces abudantes en ríos y arroyos de la región. También tenían muchos métodos de pesca. Usaban la línea y el anzuelo con cebo de carne de pájaro, redes, diquecitos de ramas y tierra, o envenenaban el agua.

VESTIMENTA.:

Los hombres usaban un taparrabos de algodón o un chiripá que consistía en una tela que envolcía la cintura y llegaba hasta las rodillas. En el sur que el clima es más frío podían abrigarse con una capa corpa de algodón o de piel. Las mujeres usaban el tipoy o tupai, que consistía en una túnica de algodón sujeta sobre el hombro. Todas sus piezas podían tener diseños pintandos de guardas geométricas.

Se adornaban los jefes con pectorales de bronce o plata, capas de plumas de colores, tocados y brazalestes de plumas en sus ceremonias. Completaban los adornos collares realizados en algodón y plumas o semillas. Los collares usados por las mujeres podían ser de semillas coloridas, de huesos, de vértebras de pescaso, de valvas de caracol o plumas. Los anillos eran confeccionados con cáscaras de frutos de palmera.

Los jóvenes próximos al matrimonio se colocaban flores en el cabello.

Era también muy habitual pintarse el cuerpo con rayas y puntos de colores según la ocasión.

UTENSILIOS.

Confeccionaban sus útiles para cocinar, comer y tomar agua en arcilla. No trabajaron el metal pero eran unos excelentes alfareros. Suscerámicas eran algunas muy grandes para guardar una bebidaa de maiz y algunas inclusive servían como urnas funerarias para enterrar a los muertos. También en cerámica fabricaban sus hornos para las pipas para fumar tabaco en sus ceremonias.

Con corteza fabricaban unos recipientes de diferente forma: cilíndricos, con tapa, etc. Se usaban para transportar las cosechas desde el campo y para guardar adornos, ropa. Con cestería se confeccionaban cernidores para la harina de maíz o mandioca (el trigo no es americano). Decalabaza, su cáscara seca, fabricaban platos, botellones. Sus cucharas, morteros para moler el maíz para formar harina, banquitos para sentarse y platos los realizaban en madera.

DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO:

Los hombres se encargaban de:

  • confeccionar las armas para la guerra y la caza.
  • Fabricar los objetos en madera como bancos, platos, cucharas, canoas, instrumentos musicales.
  • Confeccionar sogas y objetos de cuero y sus hornos para las pipas.
  • levantaban las casas.
  • cortaban los árboles para preparar el terreno para cultivar.
  • cazaban, pesacaban, recolectaban la miel y el yerba mate.
  • transportaban la leña.
  • cocinaban la carne.

Las mujeres eran las encargadas de:

  • hilar y tejer las prendas de algodón.
  • coser la ropa.
  • fabricar hamacas para dormir.
  • preparar todos los adornos.
  • cultivar la tiera.
  • recolectar frutos.
  • acarrear agua desde el río.
  • preparar los alimentos.
  • preparar la pintura.
  • cuidar a los niños.

INTERCAMBIO CON LOS ESPAÑOLES:

Entregaban leña, canastos con mandioca y máiz, carne o pescado y prestaban ayuda para transportar sus bultos. Los guaraníes sobre todo estaban interesandos en las hachas de hierro, (ellos no trabajaban los metales) con las cuales su trabajo para cortar leña o prepara los campos para los cultivos era mucho más rápido. Tambien incorporaron cuchillos y anzuelos de hierro.

SUS VIAJES:

Solían migrar por diversos motivos. Ya sea porque necesitaban nuevas tierras para el cultivo, para intercambiar sus productos, o por motivos bélicos. Aprovechaban los ríos y lo navegaban con canoas para acortar las distancias. Ahuecaban troncos con ayuda del fuego para hacer la madera maleable y con sus hachas. También construian de cañas balsas que eran empujadas con palos.

SUS VIVIENDAS:

Las más senciallas eran los paravientos confeccionadas con palos clavados incliandos y tapados con hojas de palmera y eran levantadas de manera temporaria para pasar la noche fuera de la aldea. Las casas de las aldeas eran muy grandes, tenían unos 50 metros de largo ya que eran habitadas por familias extensas y agrupaba a una unidad social llamada linaje o tevy. Podían vivir hasta 300 personas y luego de la conquista española fueron mermando hasta tener unos 60 habitantes.

Las casa tenían un armazón de palos y un techo a dos aguas alto cubierto con hojas de palmera y pasto. Las paredes eran de madera con una cubierta de barro. No tenía ventanas para hacer la casa más fresca para el calor y protegerla de los insectos. Varios tabiques dividían las habitaciones para cada familia.

Sus muebles consistían en banquitos de madera, hamacas para dormir. El fogón era el lugar para conversar, reunirse y dormir a su alrededor. Cada familia contaba con uno.

Las casas se agrupaban en aldeas, generalmente eran ocho, ordenadas alrededor de un plaza cuadrada donde ser reunían para celebrar sus ceremonias y fiestas. A su vez cada una estaba protegida con empalizadas y rodeadas de pozos con lanzas y palos afilados en su interior.

ORGANIZACION SOCIAL.

La unidad social era el linaje o familia extensa llamada tevy y eran descendientes de un antepadado en común. Cada familia extensa tenía sujefe que era una persona muy importante ya que era quien daba consejos, mandaba en la guerra, y arbitraba como juez en los casos de conflictos entre familias.

A su vez varios tevy se agrupaban en aldeas llamadas tekoa, que era la unidad social mayor. A su vez cada aldea tenía su jefe llamado tuvicháque podía tener el privilegio de poseer varias esposas. No daba órdenes sino que persuadía. Por esta razón debía ser un excelente orador. Solía tuvichá aliarse con otros linajes y de esta manera aumentaba su poder. Una manera era el matrimonio, por lo tanto se considera como una alianza política. Era muy importante para el tuvichá lograr gran prestigio y respeto ya que si algún tevy no estaba conforme podía simplemente migrar y de esta manera perdería el poder.

Tenían hechiceros y especialistas religiosos muy influyentes entre la gente, llamados payés, que tenía conociento sobre las enfermedades, religión y curas. Al igual que los jefes podían tener muchas esposas, incluso algunos podían tener hasta 30.

Curaban usando una gran cantidad de remedios provenientes de plantas silvestres o cultivadas. El tabaco en emplastos era usado para curar lastimaduras, con hongos cortaban las hemorragias, con yuyos bajaban la fiebre y aliviaban las indigestiones. Con sus cantos sagrados se comunicaba con sus dioses y entraba en trance teniendo ensueños en los cuales averiguaba qué le sucedía al enfermno o incluso podía luchar contra los demonios para defenderlo.

Creían que los dioses se comunicaban con los payés y así obtenían sus secretos para conocer y comunicarse con los otros seres vivos. Éstos estaban dotados de fuerzas especiales que influían en los hombres para bien o para mal. Los seres invisibles vinculados con los animales y las plantas llamados porá podían hacer daño a las personas enfermándolas, causando accidentes o impedir el éxito en la caza o agricultura. Por este motivo los payés podían averiguar en caso de una enfermedad sus causas.

Cuando existía alguna ofensa se solía repara el daño haciendo alguna compensación. Actuaban de jueces los jefes. Incluso si no había sospechoso se encargaban los payés de adivianar quien había cometido el delito por medio de golpes en el pecho de los sospechosos. Según la marca de sus dedos daba su veredicto.

En caso de muerte la familia de homicida debía ofrecer una indemnización a los familiares de la víctima de caso contrario corría la venganza y eran atados por el linaje del muerto.

EL MATRIMONIO.

No se casaban los integrantes de tevy entre sí sino que lo hacían con gente de otro linaje. Cuando una mujer se casaba pasaba a formar parte del linaje del marido y se mudaba a la casa de los padres del hombre (eran patrilocales). Los hijos pertenecerían al tevy de su padre (patrilineales).

Se solían casa muy jóvenes y muchas veces los matrimonios estaban arreglados por los consuegros. Recuérdese que el matrimonio es un tipo de alianza política y de esta manera podían lograr fraternizar varios tevy.

La mujer durante su embarazo se cuidaba de comer determinados alimentos porque pensaban traerían deformidades al niño. Luego del parto el hombre se metía en la hamaca por unos días. Pensaban que el niño estaba aún demasiado unido al padre y lo que le sucediera a él le sucedería al niño. Por este motivo no cazaba ni salía de su hamaca. Si tenía algún accidente o si veía algo que lo impresionaba, podía dañar al hijo haciéndolo enfermar y morir. Asi el hombre se quedaba acostado por mucho tiempo.

Los niños juegaban con juguetes y juegos diversos. Se confeccionaban muñecos de arcilla, de hojas o tallados en madera. Entre sus juegos eran sus preferidos las carreras, la lucha, el tiro al blanco con arcos y flechas de juguete, pelota de hojas de maíz. Solían dibujar en alguna superficie blanda como en la arena.

Los padres se encargaban de la educación del niño. Las mujeres permanecían con sus madres para ir aprendiendo las tareas femeninas como hilar, coser, cocinar y fabricar la ceramica. Los varones jugaban por más tiempo y alrededor de los 15 o 14 años estaban preparados par ir a la guerra. Durante su infancia el padre le enseñaba a confeccionar sus arcos y flechas, a pescar y confeccionar sus trampas. Ambos aprendían susbailes religiosos.

Las ceremonias de iniciación marcaban la entrada de los jóvenes a la vida adulta. Luego de estas ceremonias podían casarse y adquirir las responsabilidades de los adultos de su sexo. Los varones tenían que colocarse el tembetá, que era un adorno que se colcoaba en la parte baja del labio inferior. Debían un agujero con un palito de manera que pudieran colocar el tembetá. Se reunían varios hombres y candidatos y tomaban mucha chicha de maíz (bebida embriagante fermentada como la cerveza). A los jóvenes les servía para adormecerlos y soportar el dolor. Un especialista era el encargado de perforar con una aguja gruesa de madera la parte inferior del labio y colocaba el tembetá que era usado durante toda su vida. Se rezaba mientras duraba esta ceremonia para pedir que el tembetá protegiera a su dueño de la muerte. En realidad era un amuleto muy importante para ellos más que un adorno. Por este motivo se colocaba cerca de la boca, llugar de entrada de las fuerzas maléficas.

Las mujeres jóvenes celebraban una ceremonias individuales que consistía en un aislamiento por varios días. Podían hablar sólo con la madre y alguna otra mujer. Se cortaba el cabello muy cortito y mientras éste crecía no podían comer carne. Recibían durante todo este tiempo información de cómo debían ser buenas esposas, madres, comportarse. Para finalizar un baño ritual en el cual se entonaban oraciones y ya estaba lista para el matrimonio.

GUERRAS.

Eran frecuentes las enemistades entre los distintos linajes. Por este motivo las aldeas estaban protegidas por empalizadas. Usaban en sus combates arcos, flechas, lanzas, mazas chatas y filosas de madera como armas.

Uno de los motivos de enfrentamiento era porque al migrar una aldea se instalara en terriorio que pertenciera a otros grupos o pasara por terrenos propiedade de otras aldeas sin haber pedido permiso con anterioridad. Los prisioneros de guerra masculinos eran presa de una antropofagia ritual ya que eran antropófagos o caníbales.

Creían que al tragarse a su enemigo conseguían su fuerza, el poder de su alma y su vida reforzando así los poderes propios. El prisionero recibía un tratamiento especial antes de ser sacrificado. Era tenido como invitado de honor, incluso el captor podía darle una de sus hijas como esposa, adornos, buena ropa. Se lo llenaba de honores para que muriera en su plenitud y así el que lo ingiriera se llenaría de su fuerza. El día del sacrificio era llevado a la plaza por las mujeres y se le entregaba un garrote para que pelee. El ejecutor lo mataba de una mazazo, lo descuartizaban y lo asaban a la parilla. La carne se repartía entre los asistentes y el cráneo se clavaba en la empalizada que rodeaba la aldea.

RELIGIÓN.

Los mbyá creían que el dios creador era Ñanderú que significa "Nuestro Gran Padre". había creado a cuatro parejas de dioses que tuvieron hijos-dioses quienes se encargaría de crear el universo. Fue el creador de la tierra y de los aninames y se retiró al cielo y dejó a los otros dioses que crearan el resto. Karaí y su esposa creo el fuego y el trueno, Jakaira la neblina, Tupá las aguas, etc.

Añá era un dios maléfico. Atrapaba el alma de los muertos para que le sirvieran.

El hombre tiene dos almas. Una viene de Ñanderú y le brinda a las personas el habla y la inteligencia. Cuando una persona muere trata de volver a Ñanderú pero en el viaje hay muchos peligros. Por ejemplo puede ser atrapada por Añá o disolverse. La otra alma viene de los animales y es la que brinda el carácter. Por ejemplo si tiene un alma Yaguareté será violento y cruel.

ANIMALCARÁCTER
YaguaretéViolento y cruel.
MariposaBueno.
Colibrí.Bueno.
Mono.Inquieto y juguetón.

Con la muerte el alma se queda en la tierra y es peligrosa para las personas.

Rezaban de muchas formas. Tenían oraciones secretas y privadas en las cuales cada uno solicitaba una favor o agradecía. Se podía rezar cantando con palabras o con un sonido repetido. Podían rezar individualmente o en grupo. Otra forma de rezar era por medio del baile acompañados con flautas, tambores, sonajas, y el ravé, especie de violín de cuerdas. Estas ceremonias eran oficiadas por los jefes o los hechiceros.

BUSCANDO LA TIERRA SIN MAL.

Solían aparecer profetas o también llamados karaí quienes tenían una visión mientras dormían en la cual el dios le indicaba el inminente fin del mundo y les avisaba que era posible la salvación en la Tierra sin Mal. En esta tierra nadie moría ni enfermaba ni sufría. El profeta viajaba por las aldeas anunciando el mensaje recibido e invitando a unírsele en su travesía en las cuales se hacía ayunos, se rezaba mucho y se celebraban bailes rituales.

AL FINAL APARECEN LOS CONQUISTADORES.

Aparecen es esta historia en el siglo XVI de la mano de Juan Díaz de Solís quien se enfrentó con los guaraníes quienes mataron a casi todos y celebraron la ya mencionada antropofagia ritual. Luego de unos años Sebastián Gaboto entró por el Paraná guiados por un grupo de guaraníes. Entablaron una relación mercantil ya que obtenían leña y comida y los guaraníes obtuvieron los preciados cuchillos y hachas de hierro.

En 1536 Pedro de Mendoza fundó Buenos Aires y envió expediciones por el río Paraná porque buscaban a los reinos del Perú con sus riquezas, conocida como El Dorado. Uno de estos grupos llegó hasta el río Pilcomayo y fundaron Asunción en la actual Paraguay. Lograron mantener buenas relaciones con los guaraníes. Con el tiempo el abuso por parte de los españoles fue en aumento, ya que los convertía en mano de obra.

En 1556 desde España se instaló el sistema de encomiendas que era en realidad una forma de abuso mayor y explotación. El indígena así trabajaba para el encomendero realizando todo tipo de labores como cuidar ganado, recolectar yerba mate desde la selva en grandes fardos a hombro, en el caso de los y las mujeres hilaban y tejían. Algunos corrían una suerte peor ya que se transformaban en yanaconas y no volvían a ver a su familia viviendo como sirvientes de los españoles. Se agregaron a comienzo de siglo los bandeirantes portugueses, que eran bands armadas que incursionaban Paraguay secuestrando a los indios para venderlos como esclavos. Como si todo esto fuera poco se sumaron las enfermedades que trajeron los españoles y para las cuales los guaraníes, y el resto de los indígenas, no tenían defensa, produciéndose gran mortandad.

LAS MISIONES JESUÍTiCAS.

La compañía de Jesús instaló misiones o reducciones en Paraguay, Sur de Brasil y en las provincias de Misiones y Corrientes en Argentina. Incorporaron a la religión católica, rezaban oraciones cristianas y vivían en asentamientos especiales. Pero cuando los Jesuitas fueron expulsados volvieron a dispersarse por la selva.

LOS SOBREVIVIENTES.

Han sobrevivido los mbyá que fueron los menos aculturados. Hoy están en Paraguay, sur de Brasil y en Misiones (Argentina). En 1985 se calculó que había 2.500 en Misiones. Ganan su vida pescando, cazando pero con la destrucción de la selva van perdiendo su hogar. Ya no fabrican casi cerámica sino que realizan canastos. La lengua guaraní se mantiene y van a las escuela bilingües.

Ya no construyen sus casa comunales sino que viven en ranchitos en familias separadas y por lo tanto no reciben la ayuda de su linaje haciéndose mucho más agotador el trabajo.

Las tierras eran de la comunidad, por lo tanto cada uno cultivaba y usaba sergún sus necesidades. Los españoles se apoderaron de muchas de sus tierras y firmaron papeles de propiedad que los hacía dueños absolutos de las mismas. Los guaraníes así fueron arrinconados a otras tierras y hoy la mayoría no posee estos títulos de propiedad, pasando a ser intrusos sin saber cuándo tendrar que migrar.

FIEBRE AMARILLA EN CORRIENTES

“Vómito negro”, el flagelo de la fiebre amarilla que azotó a la ciudad dos siglos atrás.
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Ocurrió entre enero y junio de 1871, causando la muerte de unas 2.600 personas. El doctor José Ramón Vidal desarrolló una labor protagónica durante la fuerte epidemia de fiebre amarilla y falleció auxiliando a los enfermos, afectado por la enfermedad.
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Esta enfermedad causó estragos en la ciudad, con miles de muertos, dos siglos atrás. En el año 1871, se produjo en Buenos Aires el primer caso de fiebre amarilla, que causó una epidemia trasladándose luego a Corrientes. Por aquel entonces, el mal fue conocido como “vómito negro”.
En sus seis meses de duración dejó un saldo de 14 mil víctimas entre la población de la ciudad de Buenos Aires, estimada por entonces en 190 mil habitantes aproximadamente. La tragedia convulsionó al país y en aquellos momentos se apreciaron gestos de heroísmo, cobardía y discriminación, elevándose en última instancia el sentimiento de unidad que identificó, de alguna manera, al pueblo argentino ante el drama que diezmó a Buenos Aires y en menor medida a la ciudad de Corrientes, durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento (1868 a 1874), según lo expresa en su trabajo de investigación Diego Howlin.
Por la epidemia de fiebre amarilla, la población de la ciudad quedó reducida a la mitad, ya sea por muerte o exilio. Murieron entre 2500 y 2600 personas”, según lo establecen los censos de la época.
Aún no se conocía el descubrimiento del doctor Carlos J. Finlay. Recién el sabio médico emitiría el 14 de Agosto de 1881 su tesis de que la fiebre amarilla se transmite por un mosquito portador del contagio de individuos infectados a receptores no inmunes.
Si bien las estadísticas no lo recuerdan, se da como fecha de iniciación de la epidemia el 27 de enero de 1871 con tres casos identificados por el Consejo de Higiene Pública de San Telmo. El primer caso se detectó en un almacenero que vino del Paraguay.
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Vómito negro
Antiguamente se la denomino “vómito negro” debido a las hemorragias producidas a nivel gastrointestinal. La enfermedad parece haber sido introducida en América por esclavos y mosquitos provenientes de África hace ya varios siglos. El vector de la fiebre amarilla urbana es el Aedes aegypti y el reservorio es el hombre, mientras que en las aéreas selváticas son los primates.
La peste que diezmó a la población de Buenos Aires, en el primer semestre de 1871, había provenido de Asunción; se propagó luego a la ciudad de Corrientes y finalmente, a través de la vía fluvial paranaense, penetró en Buenos aires, radicándose con toda cizaña en el barrio de San Telmo.
No obstante las medidas tomadas por las autoridades sanitarias de la Capitanía de la Ciudad de Corrientes, el 9 de enero de 1871, el flagelo epidémico arraigó en esa ciudad mesopotámica, cuya población no sobrepasaba los 15 mil habitantes. “De inmediato se estableció una cuarentena para los barcos que partían hacia Buenos Aires y aquellos que hacían escala en Corrientes”, recordó Rainero. Ate la desesperación “la gente empezó a rezar a todos los santos y se colocaba alquitrán en las esquinas para ahuyentar a los mosquitos”, dijo luego.
“Las numerosas víctimas hicieron colapsar el cementerio La Cruz, por lo que se habilitó el de la Limita (por el arroyo que cruzaba por allí), donde hoy funciona el club Ferroviario”.
Doctor Vidal
Es preciso destacar la figura de este galeno y otras personas quienes fallecieron gloriosamente luego de socorrer a tantos enfermos.
Actualmente, en la Plaza de la Cruz de la Ciudad de Corrientes se encuentra el monumento a los mártires de la epidemia de la fiebre amarilla de 1871, presididos por la estatua del doctor José Ramón Vidal, obra del escultor Juan Carlos Oliva Navarro. Por ordenanza municipal, este paseo integra el circuito histórico turístico de la ciudad.
En homenaje a estas personas, más de cien, -estimó Rainero- se impuso el nombre de Héroes Civiles a una de las calles que rodea al hospital “José Ramón Vidal” -otro de los nombramientos en honor al galeno.
En junio de 1971, la epidemia de fiebre amarilla se alejó de Buenos Aires y Corrientes. No obstante, el gobierno de la ciudad cosmopolita proclamó su mea culpa, y se impulsaron las medidas de salubridad y saneamiento que, de haberse adoptado antes, sin duda hubieran impedido en mucho la propagación de la enfermedad.
EL DATO
La tumba donde descansan los restos del doctor José Ramón Vidal, en el cementerio San Juan Bautista, fue declarado monumento histórico nacional.

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